Gracias por sus comentarios.
En mi opinión, este es precisamente el punto crucial: desde la perspectiva del cliente, la redacción del casino en aquel momento ("permanente", "irrevocable") solo podía interpretarse en el sentido de que una reapertura posterior era imposible.
Si un casino permite posteriormente su reapertura a pesar de haber confirmado previamente un cierre permanente, esto crea, en mi opinión, una importante contradicción en la protección del jugador.
Por supuesto, yo mismo solicité la reapertura más adelante. Sin embargo, si el casino hubiera cerrado de forma permanente o irrevocable, habría tenido que rechazar esta solicitud o, al menos, realizar una revisión adicional muy rigurosa. Eso no parece haber sucedido en este caso.
Por lo tanto, sigo considerando crucial la clasificación interna del cierre original y la comunicación realizada en su momento. Ahora estoy a la espera de la revisión completa de la queja.











