Esto nunca había sucedido antes, y aquí está de nuevo. Otra historia de estafa con Dragon Money.
En resumen, la situación es la siguiente: el infame casino Dragon Money contactó al streamer Gellemar (del canal turco topbetBO) con una oferta para transmitir en directo. Los términos son los típicos de este tipo de colaboraciones: el casino añade una cantidad al depósito para que la transmisión sea rentable. El streamer muestra la partida, los espectadores la ven y todos contentos.
La corriente entra en un estado de descenso severo, tras lo cual Gellemar se sienta a investigar, y es entonces cuando salen a la luz muchas cosas extremadamente extrañas.
Números:
Dead or Alive 3: Wanted (tragamonedas), estadísticas obtenidas del propio casino.
Para toda la descarga:
Giros: 18.914
Total de apuestas: $3.369.709
Reembolso: $3.017.174
RTP: 89,5%
Por separado para compras de bonificación:
Bonos adquiridos: 1.236
Entregado: $2.078.000
Reembolso: $1.883.460
RTP: 90,64% frente al 96,03% declarado por el fabricante.
El bono en esta tragamonedas cuesta 1000 apuestas, y la apuesta máxima es de 33 333. Esto significa que la ganancia máxima del bono es solo 33 veces su valor. Si lo compraste por 1000, la apuesta máxima es de 33 000. Cualquiera que haya jugado sabe que es un límite bajo. La gente suele obtener este tipo de probabilidades; de lo contrario, el retorno del 96 % anunciado sería imposible de alcanzar, ya que no existen otras fuentes.
Ahora, algo delicioso.
En 1236 bonos, ni una sola ganancia máxima. Ni una sola. Ni siquiera una sola ganancia de x20.
A modo de comparación: en la misma máquina tragamonedas, en un casino diferente, Gellemar obtuvo la ganancia máxima en su decimoquinta o vigésima compra. Tal como se esperaba.
Sustitución de ranuras y visual
Los gráficos son un desastre total. La versión móvil de la tragamonedas Dragon Money no se parece en nada a la original. Se activa la función de bonificación, los rodillos giran, pero no hay contador de giros; la barra de giros siempre está en blanco (ver video adjunto). El casino afirma que se trata de un error. Un error de esta magnitud por parte de un proveedor de este calibre es inaudito. Esto suele ocurrir cuando fallan los servidores o el software.
Descargar desde el casino:
La cosa se pone aún más divertida a partir de aquí. Se solicitaron dos tablas: una a NetEnt y otra al casino. La lógica es obvia: si los datos coinciden, el asunto está zanjado. Si difieren, es evidente dónde.
Me enviaron dos archivos idénticos. Los mismos nombres de columna, los mismos identificadores, los mismos tiempos de rotación, hasta el último símbolo. En otras palabras, copiaron y renombraron el mismo archivo. Son empresas diferentes, bases de datos diferentes, sistemas diferentes. Simplemente no funciona así.
Un detalle pequeño pero significativo: la columna en el archivo "proveedor" se llama round_id_provider. Este es el nombre que el operador le da al campo. NetEnt no tiene ningún motivo para etiquetar sus propios números como "proveedor"; ellos son el proveedor.
Más infierno:
Por cierto, tardaron más de dos semanas en recopilar las estadísticas. Gellemar también jugó a Jack Hammer 4 en la transmisión, algo que los espectadores pudieron ver. El archivo subido ni siquiera incluye esa tragamonedas. Pasaron dos semanas preparándolo y luego se olvidaron de la tragamonedas que jugaron frente a la cámara.
Final y quejas:
Mi petición es modesta: que retiren la versión polémica de la tragamonedas y que recalculen los resultados según el RTP indicado. Ni siquiera cancelaría el juego, aunque sería más justo. Recibí una negativa grosera y burlona.
El streamer reclama una pérdida de unos 300.000 dólares. Una descarga directa de NetEnt habría solucionado el problema en un instante. Sin embargo, aún no ha llegado. Saquen sus propias conclusiones, pero si pensaban visitar al dragón, al menos ya están avisados.