hace 8 meses

Me conecté para una partida rápida de blackjack y terminé presenciando un espectáculo en toda regla. Había un jugador que no paraba de ganar, mano tras mano, racha tras racha. El crupier le lanzaba miradas entre divertidas y exasperadas, y juraría que podía sentir la tensión a través de la pantalla. Me quedé allí sentado, como si estuviera viendo una comedia de situación en directo, con palomitas en mano, animando en silencio al más débil (o sea, a mí).
ResponderCitar0









