Recientemente, recibí una respuesta a una queja anterior. El Departamento de Resolución Alternativa de Disputas (no lo mencionaré por ahora, pero es uno de los organismos autorizados en Curazao) me contactó para informarme que habían aceptado mi reclamación. Indicaron que la remitirían al operador y que este tenía dos semanas para responder. Esto fue hace seis semanas. Nunca recibí respuesta ni del operador ni del Departamento de Resolución Alternativa de Disputas.
En su primer mensaje, el ADR indicó que el operador no estaba obligado a aceptar la disputa si yo no residía en la UE (lo cual sí ocurre). Posteriormente, recibí un correo electrónico en el que se afirmaba que, en realidad, no importaba si residía en la UE o no, ya que el operador debía aceptar la disputa en cualquier caso.
Básicamente, o los operadores no aceptan disputas o simplemente no quieren resolverlas porque se niegan a reconocer errores y a reembolsar el dinero. Y aunque la ley aparentemente les obliga a aceptar disputas de residentes de la UE, da igual, porque tienen su sede en Curazao... una isla llena de idiotas y estafadores. El paraíso de todo casino fraudulento.
Además, el ADR establece que no están obligados a investigar ni a solicitar información al operador, lo cual anula el propósito del ADR. Curazao simplemente sigue otorgando licencias a empresas al azar que pretenden evadir impuestos y cometer fraude, en lugar de realizar el trabajo que dicen querer hacer.
En resumen: Curazao sigue siendo un paraíso corrupto y sin escrúpulos para los casinos.









