Al principio, todo con Lolly Bet fue perfecto: los depósitos, el juego e incluso los primeros retiros se procesaron sin problemas. Parecía un casino confiable.
Sin embargo, la situación cambió rápidamente. Ahora se han negado a pagar un total de 6600 € en ganancias. Inicialmente, solicité el bloqueo de mi cuenta a principios de julio hasta que pagaran mis retiros pendientes, pero ya lleva casi tres meses cerrada y no ha habido ningún cambio.
Cuando solicité el cierre de mi cuenta, mi saldo era de 1800 €, que también se negaron a abonar. La confiscación de mis ganancias de bonificación tuvo lugar a principios de abril, cuando alegaron que había infringido las normas de bonificación, una afirmación totalmente falsa. Tengo pruebas fehacientes de que cumplí todos los términos, y su acusación es completamente falsa.
A pesar de enviar numerosos mensajes y correos electrónicos pidiéndoles que procesaran los retiros o al menos respondieran, no he recibido ni una sola respuesta adecuada. Simplemente están reteniendo mis fondos sin darme explicaciones ni comunicarme.
Otra señal preocupante es que no responden a las críticas negativas en Trustpilot, lo que sugiere fuertemente que este no es un caso aislado, sino parte de un patrón más amplio de ignorar las quejas legítimas de los jugadores.
También quiero mencionar que tengo una gran cantidad de evidencia, incluidos mensajes de WhatsApp, capturas de pantalla y correspondencia por correo electrónico, que prueban claramente que tengo razón y que se niegan a pagar lo que legítimamente me corresponde.
Este tipo de comportamiento es completamente inaceptable y plantea serias dudas sobre su fiabilidad y prácticas comerciales. En mi opinión, este es un claro caso de retención de fondos de jugadores, y ni los reguladores ni la comunidad deberían ignorarlo.
¿Alguien más ha tenido problemas similares con Lolly Bet? Agradecería mucho cualquier consejo sobre cómo presentar una queja formal o contactar a un abogado. Si otros se encuentran en la misma situación, también me interesaría explorar la posibilidad de emprender acciones legales colectivas para exigirles responsabilidades.









