El jugador rumano había reducido su límite de depósito mensual de 500 lei a 250 lei, pero aún podía depositar la cantidad original de 500 lei. A pesar de haber informado de este problema un mes antes, no había recibido respuesta del casino. La queja se elevó a la gerencia del casino, pero este no tomó medidas oportunas. Finalmente, el casino reembolsó el dinero al jugador y el equipo de quejas dio por resuelta la queja. Se reconoció la resolución y se agradeció la cooperación de todas las partes involucradas.











