Un jugador de Nueva Zelanda tuvo problemas con DIDI7BET tras intentar retirar ganancias de 5252 $, encontrándose con un saldo drásticamente reducido a 151 $. A pesar de proporcionar capturas de pantalla de su partida, el servicio de atención al cliente del casino afirmó que nunca alcanzó la cantidad reclamada y le impidió volver a contactarlo. El jugador no respondió a las reiteradas solicitudes del equipo de quejas para obtener más pruebas y comunicarse con él, lo que impidió una investigación más profunda. En consecuencia, la queja se cerró por falta de cooperación del jugador. El jugador se reservó la opción de reabrir la queja retomando la comunicación.









