El jugador de la India se había autoexcluido de su cuenta original debido a su adicción al juego, pero se le permitió crear una nueva cuenta con el mismo documento de identidad, lo que le supuso una pérdida de 150 dólares. Cuestionó por qué el casino lo había permitido y solicitó el reembolso de sus pérdidas. Tras revisar la queja y las pruebas presentadas por el casino, que indicaban una manipulación deliberada de los datos de la cuenta y la identidad para eludir las restricciones del casino, se concluyó que el casino no había incumplido la autoexclusión, sino que sus sistemas habían sido vulnerados intencionadamente mediante múltiples cuentas e información personal diversa. Por lo tanto, la solicitud de reembolso fue denegada y la queja se cerró.









