Un jugador rumano vio su cuenta de Superbet cerrada y sus 3142 RON confiscados sin que el operador le diera una razón clara. A pesar de someterse a la verificación KYC y presentar una queja ante la Oficina Nacional de Juegos de Azar de Rumania, el jugador siguió sin acceso a sus fondos y solicitó ayuda para mediar en la disputa. Intentamos obtener más información del jugador para comprender la situación y facilitar una resolución, pero debido a su falta de respuesta a nuestras consultas y recordatorios, no pudimos continuar con la investigación. Por lo tanto, la queja se cerró temporalmente, con la opción de que el jugador la reabra en el futuro si decide retomar la comunicación.









