Si se ha mencionado el juego con Starling, es como darse de cabeza contra la pared. Al final no conseguí nada con los casos en los que mencioné el juego; presenté quejas por lo evasivas e inútiles que fueron, y recibí una pequeña compensación porque el investigador reconoció que se gestionó mal, pero aun así se negó a presentar devoluciones de cargos.
El único éxito que tuve con Starling fue cuando recibí mercancías no recibidas, no se mencionó el juego y pude proporcionar facturas.










