Bonos cobrables y no cobrables
En este apartado de nuestra guía de bonos de casino online nos centraremos en explicar las diferencias principales entre los bonos de casino cobrables y no cobrables. Como sabemos que muchos usuarios confunden ambos tipos de promociones, intentaremos explicarlo de forma simple y clara para que no queden dudas.
Continúa leyendo para saber qué son los bonos de casino cobrables y no cobrables y aprender a diferenciarlos.
Bonos de casino cobrables
Los bonos de casino cobrables son aquellos bonos que se pueden cobrar una vez se han cumplido los requisitos de apuesta.
En efecto, para poder cobrar un bono es necesario cumplir una serie de requisitos de apuesta, aunque algunos casinos online son más exigentes que otros. Los bonos de casino cobrables son muy fáciles de usar.
Si cumples las condiciones exigidas, podrás retirar el depósito inicial y el importe del bono, junto con las posibles ganancias obtenidas. Todo ello se explica siempre en las condiciones generales del bono en cuestión.
Digamos que realizas un depósito de 50 € y recibes un bono cobrable del mismo importe. Tendrás 50 € de saldo y 50 € más de dinero de bono para jugar, lo que suma un total de 100 €, que deberás apostar una o varias veces para poder retirarlo. Si cumples los requisitos de apuesta, podrás retirar los 100 € íntegros y las ganancias que hayas obtenido con ellos.
Bonos de casino no cobrables
De forma resumida, los bonos de casino no cobrables son aquellos que se pueden apostar, pero no cobrar. Sabrás si se trata de un bono no cobrable si las condiciones generales especifican que se trata de un bono «únicamente para apostar». No es reintegrable porque el casino te impide cobrarlo, incluso aunque cumplas los requisitos de apuesta.
En algunos casos, los bonos no cobrables pueden ofrecer el mismo valor que los bonos estándar. Sin embargo, no podrás retirar el importe de los mismos. Para utilizar bien un bono de casino no cobrable, hay que jugar de forma diferente a como se juega con un bono convencional.
Si solicitas un bono no cobrable, puedes aumentar tu saldo antes de empezar a jugar. De hecho, los bonos no cobrables suelen ofrecer más dinero para jugar que los bonos cobrables. Es habitual que los casinos ofrezcan bonos de hasta el 300-400 % del valor del depósito inicial.
Digamos que tu casino online de confianza te ofrece un bono no cobrable de 50 € a cambio de realizar un ingreso de 50 €. De esta manera, si depositas 50 €, te llevarás 50 € extra para apostar, lo que te dejaría con un total de 100 €, igual que en el ejemplo anterior.
Ahora bien, si logras cumplir los requisitos de apuesta, no podrás retirar los 50 € del bono. Pongamos que has depositado 50 €, que te has llevado 50 € de bono y que has ganado 50 € apostando, por lo que has acabado con un total de 150 € de saldo. Si solicitas un reintegro, los 50 € del bono se eliminarán y solo podrás retirar 100 €: los 50 € del depósito inicial y los 50 € de las ganancias.
Tipos de bonos de casino no cobrables
Hay varios tipos de bonos de casino no cobrables. Aunque algunos son más populares que otros, siempre es importante saber qué depara cada uno. A continuación, te explicamos en detalle los tipos más habituales:
Bono fantasma
Los llamados «bonos fantasma» son una de las modalidades de bono no cobrable preferidas de los usuarios. El importe de los bonos fantasma se suma inmediatamente al importe del depósito, de modo que pueden usarse para jugar desde el principio. Cuando decides realizar un reintegro, el importe del bono se deduce del saldo de la cuenta.
Si depositas 10 € y recibes un bono de 10 € más, empezarías a jugar con 20 € en la cuenta. Si al acabar de jugar tienes 25 € en la cuenta y decides retirarlos, te llevarás 15 € y los otros 10 € se te deducirán.
Bono con fecha de vencimiento
Se trata de un bono no cobrable con fecha de vencimiento. Durante el tiempo establecido en las condiciones generales del casino, el bono se mantendrá en tu cuenta.
Como hemos visto antes, en los bonos fantasma el dinero del bono desaparece de la cuenta en cuanto solicitas un reintegro. Sin embargo, en el caso de los bonos con fecha de vencimiento, puedes continuar jugando con el dinero del bono.
Imagina que has hecho un depósito de 100 €, que has recibido un bono de 100 € y que has ganado 100 € apostando. Llegados a este punto, decides retirar los 200 € del depósito y las ganancias. Los 100 € del bono restantes permanecerán en tu cuenta y podrás continuar jugando con ellos con la esperanza de ganar más dinero hasta la fecha de vencimiento.
Variaciones de los bonos no cobrables
Algunos de los desarrolladores de software más pequeños aplican variaciones al uso de los bonos no cobrables. Por lo general, estas variantes implican alguna de las reglas siguientes:
- Tras el reintegro, el dinero del bono permanece en la cuenta. Puedes cobrar las ganancias, realizar un depósito y continuar jugando con el bono tras cumplir los requisitos de apuesta.
- Cualquier ganancia obtenida con el saldo restante puede cobrarse al instante si el saldo del bono se reduce por las pérdidas. Para solicitar un reintegro, no es necesario que haya más dinero del que tenías al principio.
¿Qué tipo de bono es mejor?
Tanto los bonos cobrables como los no cobrables tienen sus ventajas y desventajas. Los bonos cobrables te permiten retirar el saldo íntegro del bono una vez cumplidos los requisitos de apuesta. Los bonos no cobrables no te lo permiten, pero suelen ser más generosos. Decantarse por un tipo u otro suele depender de las preferencias personales de cada uno.
En cualquier caso, resulta indispensable entender las condiciones generales del bono antes de reclamarlo. A menudo, los pros y contras de un bono específico van más allá de si es cobrable o no. Es importante tener en cuenta la fecha de vencimiento, el importe máximo de ganancia y, por supuesto, los requisitos de apuesta antes de decidirse por un bono, sea cobrable o no cobrable.









