El jugador español solicitó un reembolso porque, tras autoexcluirse del casino 22bet por problemas con el juego, había logrado abrir una nueva cuenta. El casino respondió alegando que el jugador había infringido sus normas al crear una cuenta duplicada y que no tramitaban solicitudes de devolución de fondos apostados. A pesar de la insistencia del jugador en que todos los datos proporcionados eran auténticos, el casino mantuvo su postura. El equipo de quejas señaló contradicciones en la política de juego responsable del casino y recomendó al jugador que contactara con el organismo regulador de Curazao. La queja se cerró al dejar de responder el jugador.









