Un jugador irlandés que se había autoexcluido abrió una nueva cuenta en el casino, infringiendo sus términos y condiciones. Acusó al casino de incumplir sus términos, ya que había podido registrar una nueva cuenta después de que su cuenta anterior fuera cerrada debido a su adicción al juego. Solicitó entonces el reembolso íntegro de sus últimos depósitos. A pesar de proporcionar al casino pruebas de su autoexclusión previa y de destacar la falta de medidas efectivas para impedirle volver a registrarse, el casino se negó a emitir el reembolso. El casino argumentó que el jugador había utilizado una dirección de correo electrónico diferente para abrir la nueva cuenta y no había completado el proceso de verificación. Sugerimos al casino que reforzara su protección para jugadores con problemas de ludopatía y considerara emitir un reembolso, pero el casino mantuvo su postura. La reclamación finalmente se resolvió.









