Una jugadora rumana vio su cuenta cerrada en el Casino 888 tras una verificación exitosa, y se le confiscaron 2500 RON (aproximadamente 500 EUR) sin justificación clara. La jugadora no había participado en ninguna actividad fraudulenta y solicitó ayuda para retirar el saldo restante. Perdió el acceso a su cuenta inmediatamente después de enviar los documentos de verificación, y el casino no le proporcionó ninguna explicación clara sobre el cierre o la confiscación. A pesar de las reiteradas solicitudes, el casino demoró en brindar una respuesta detallada y solicitó información adicional a la jugadora. Finalmente, la reclamación se cerró debido a la falta de respuesta de la jugadora a las consultas posteriores del Equipo de Reclamaciones.









