El jugador griego llevaba 25 días esperando dos retiros de 500 € cada uno, que permanecían bloqueados. A pesar de que inicialmente se le comunicó que no se requería verificación, se sometió a un proceso de verificación, durante el cual el casino prorrogó repetidamente el plazo de revisión. El jugador afirmó haber presentado toda la documentación requerida correctamente y a tiempo, pero el casino extendió el plazo de revisión en repetidas ocasiones. La reclamación se cerró debido a la falta de respuesta del jugador a las consultas posteriores, lo que impidió que el equipo de reclamaciones continuara con la investigación.








