Una jugadora japonesa tiene problemas para retirar fondos del casino tras cumplir con los requisitos de apuesta de un bono de depósito. Aunque logró retirar 20 000 yenes, su intento posterior de retirar 100 000 yenes es rechazado por el casino por considerarlo fraudulento, que en su lugar le ofrece el reembolso de su depósito inicial si completa el proceso de verificación de identidad (KYC) en un plazo de 48 horas. La jugadora exige el reembolso total y alega falta de comunicación respecto a la supuesta actividad fraudulenta.








