La jugadora australiana depositó inicialmente 50 dólares, recibió un bono y obtuvo una importante ganancia de 5500 dólares, lo que elevó su saldo a 5780 dólares. Sin embargo, su saldo disminuyó misteriosamente a 250 dólares y tuvo problemas con el servicio de atención al cliente, que le proporcionó explicaciones insatisfactorias. Se sintió frustrada por la forma en que el casino gestionó sus ganancias y solicitudes de retiro. Tras investigar los términos del bono, descubrimos que el casino limitaba las ganancias máximas a diez veces el monto del bono, lo que explicaba la reducción de su saldo. Debido a la falta de respuesta de la jugadora, la queja se cerró sin resolución.

