El jugador alemán llevaba tres semanas esperando la aprobación de su retiro, con 12 días de espera para la verificación de domicilio a pesar de haber presentado la documentación requerida. Su identificación y su selfie ya habían sido verificadas, pero la revisión de la verificación de domicilio seguía pendiente. A pesar de los repetidos intentos del Equipo de Quejas de contactar al casino para obtener aclaraciones, no se recibió respuesta, y el casino operaba sin una licencia válida. La queja se marcó como "sin resolver", con la esperanza de que la bajada de la calificación del casino motivara una respuesta en el futuro.

