El jugador portugués tenía retiros pendientes en el casino Betbona desde el 16 de abril, los cuales no se habían procesado durante casi dos meses. A pesar de que su cuenta estaba completamente verificada, el casino continuó indicándole que esperara. El jugador confirmó retiros exitosos anteriores utilizando el mismo método, y el último, procesado en abril, tardó casi un mes. Solicitamos la correspondencia pertinente para investigar más a fondo, pero no recibimos respuesta del jugador. En consecuencia, la reclamación se cerró por falta de comunicación e imposibilidad de resolverla.









