La jugadora chilena solicitó repetidamente la autoexclusión por ludopatía, pero el casino no tramitó su solicitud. Expresó su preocupación por la considerable cantidad de dinero que perdió durante ese tiempo. El equipo de quejas intentó comunicarse con el casino y solicitó pruebas y aclaraciones, pero el casino no respondió. En consecuencia, la queja se marcó como no resuelta por falta de cooperación del casino. Se le recomendó a la jugadora que se pusiera en contacto con la autoridad competente en materia de licencias de juego para obtener más ayuda.








