El jugador español recibió un correo electrónico el 8 de enero de 2026 informándole de que su cuenta había sido cerrada por infringir los términos y condiciones, pero no se le proporcionó ninguna prueba de las supuestas infracciones. Este cierre resultó en una deducción de 1450,09 € de su cuenta y, a pesar de sus múltiples intentos por aclarar que cumplía con las reglas, no obtuvo respuesta. Nos pusimos en contacto con el casino en varias ocasiones solicitando pruebas de las supuestas infracciones, pero el casino no respondió, probablemente debido a cambios estructurales y a la falta de una licencia válida. Dado que no existía ninguna autoridad reguladora a la que remitir el asunto y no hubo cooperación por parte del casino, la reclamación se marcó como no resuelta. Este estado de no resolución podría haber afectado a la reputación del casino y, potencialmente, a su comportamiento futuro.








