El jugador noruego tuvo un problema con un depósito de bitcoin que no se había acreditado. El casino alegó que había utilizado una dirección incorrecta, lo cual él refutó y respaldó con fotografías. La queja fue gestionada por varios agentes del Equipo de Quejas, quienes se comunicaron con el jugador y solicitaron pruebas y comunicación al casino. Tras la investigación y la comunicación, el jugador marcó la queja como resuelta. El Equipo de Quejas cerró el caso una vez que el jugador confirmó la resolución.









