El jugador nigeriano tuvo problemas con su cuenta, ya que el casino lo acusó de arbitraje de apuestas, limitando su retiro a su depósito y reteniendo sus ganancias. Se le notificó que su cuenta sería cerrada en 48 horas. El Equipo de Quejas recopiló información, pero concluyó que no podía evaluar adecuadamente los resultados de la investigación del casino, lo que llevó al cierre de la queja. El equipo expresó que creía que la queja no era injustificada, pero que no podía brindar más asistencia en este caso.









