La jugadora del Reino Unido había enviado sus documentos para verificación hacía 11 días, pero aún no se habían revisado manualmente. No había recibido ninguna comunicación sobre el estado de sus documentos y el servicio de atención al cliente le había resultado inútil. El problema seguía sin resolverse, ya que no respondió a las consultas del Equipo de Quejas, lo que provocó el rechazo de su queja.









