El jugador de Ontario se autoexcluyó de GG.bet debido a problemas con el juego, pero el casino no atendió su solicitud y, en cambio, le envió ofertas de bonos para incentivarlo a seguir jugando. Solicitó el reembolso de sus depósitos realizados después de la autoexclusión, por un total de 4300 CAD, ya que consideraba que las acciones del casino eran malintencionadas. El equipo de quejas solicitó al jugador información detallada sobre su comunicación y el cierre de su cuenta para continuar con la investigación. Debido a la falta de respuesta del jugador a estas solicitudes, la queja se cerró sin resolución. El jugador se reservó la opción de reabrir la queja retomando la comunicación.









