La jugadora japonesa tuvo un problema con el retiro de fondos tras esperar más de 2 o 3 meses tras completar el proceso de autenticación. Recibió pocas respuestas a sus correos electrónicos y se le recomendó esperar al contactar con el soporte técnico, lo que la llevó a presentar una queja. El Equipo de Quejas intentó contactar al casino en repetidas ocasiones, pero finalmente no obtuvo cooperación ni del casino ni de la jugadora. En consecuencia, la queja se marcó como "no resuelta" y se le recomendó a la jugadora contactar con un servicio alternativo de resolución de disputas para obtener más ayuda. Posteriormente, la queja se reabrió a petición del casino, pero tuvo que cerrarse de nuevo debido a la falta de respuesta de la jugadora, lo que impidió cualquier investigación o resolución.









