La jugadora del Reino Unido solicitó el cierre de su cuenta en Kingschip por cuestiones de juego responsable, pero tuvo dificultades, ya que el casino sugirió un periodo de reflexión en lugar de procesar su solicitud de autoexclusión. Tras manifestar su deseo de cierre, no recibió más respuestas. El Equipo de Quejas intentó ayudarla solicitando información adicional y registros de comunicación. Debido a la falta de respuesta de la jugadora a estas consultas y recordatorios, la queja se cerró sin solución. La jugadora conservó la opción de reabrir la queja si decidía reanudar la comunicación.




