El jugador del Reino Unido vio rechazado su retiro por Mania Casino, que alegó que sus ganancias habían sido confiscadas por exceder el monto mínimo de apuesta para el bono, aunque él afirmó haber apostado solo 25 o 50 peniques. Había completado el proceso KYC y depositado 30 libras esterlinas. El jugador impugnó la afirmación del casino y solicitó pruebas de su historial de juego, pero el casino no se las proporcionó a pesar de las reiteradas solicitudes. Debido a la falta de respuesta del jugador a las consultas posteriores del Equipo de Quejas, la reclamación se cerró sin resolución.








