El jugador español se enfrentó al cierre de su cuenta y se le denegó el retiro de sus ganancias por ser residente de un país prohibido, a pesar de no haber tenido ningún problema durante su registro y juego. Consideró que este trato era injusto y solicitó el pago de sus ganancias, que ascendían a 170 €. El problema se resolvió y el jugador recibió sus ganancias tras la intervención del Equipo de Quejas. Se le recomendó al jugador revisar los términos y condiciones del casino en relación con los países permitidos para evitar problemas similares en el futuro. La queja se marcó como resuelta con la cooperación de ambas partes.









