La jugadora de Irlanda esperó tres semanas para que se procesara su solicitud de retiro, presentada el 6 de enero de 2026, pero no recibió sus fondos. A pesar de contactar al equipo de soporte, recibió respuestas vagas sobre retrasos en el procesamiento, sin una explicación clara ni un plazo para su resolución. El casino le exigió completar una exhaustiva verificación KYC antes de procesar el retiro, la cual ella cumplió. Si bien el casino confirmó que su cuenta estaba verificada y solicitó nuevos intentos de retiro, no se realizó ningún pago. La reclamación se cerró debido a la falta de respuesta de la jugadora a las consultas de seguimiento del Equipo de Reclamaciones. Posteriormente, la reclamación se reabrió a petición de la jugadora y se realizaron pagos parciales de acuerdo con el límite de retiro del casino de 500 € por día. El Equipo de Reclamaciones se aseguró de que el casino cumpliera con sus términos y facilitó la comunicación hasta que la jugadora confirmó que el problema se había resuelto, tras lo cual se cerró la reclamación.









