El jugador búlgaro había depositado 150 dólares y acumulado 700 dólares en ganancias, pero tras enviar la documentación solicitada para su verificación, el casino cerró su cuenta y no le devolvió los fondos. El jugador afirmó que el casino alegó que los documentos no coincidían con sus datos registrados, lo cual negó, y aseguró no haber utilizado ningún bono. A pesar de que el equipo de quejas solicitó la documentación y comunicación para una investigación más exhaustiva, el jugador no proporcionó la información requerida. Por consiguiente, la queja se cerró por falta de respuesta, con la opción de reabrirla si el jugador retomaba la comunicación.









