El jugador sueco informó que el casino le había prometido un reembolso, pero posteriormente se retractó, a pesar de conocer su adicción al juego. Expresó su frustración por la inconsistencia en las acciones del casino. El Equipo de Quejas concluyó que, sin pruebas de la solicitud de autoexclusión del jugador ni comunicación sobre sus problemas con el juego, no pudieron sustentar su queja contra el casino. En consecuencia, la queja fue archivada.









