El jugador italiano llevaba más de un año solicitando el cierre de su cuenta de casino, pero esta permanecía abierta a pesar de sus reiterados intentos. Le habíamos aclarado la diferencia entre el cierre de cuenta y la autoexclusión, y le habíamos solicitado documentación sobre sus solicitudes de cierre y las respuestas del casino. Tras mantener una comunicación fluida con él y brindarle asistencia, el jugador marcó la queja como resuelta. Posteriormente, el caso se cerró porque dejó de responder a nuestros mensajes de seguimiento, por lo que no se pudo realizar ninguna investigación adicional.









