Una jugadora mexicana sufrió la confiscación de sus ganancias por parte del casino por supuestamente jugar a un juego restringido mientras tenía un bono activo, a pesar de la falta de información clara sobre juegos prohibidos en los términos y condiciones. Solicitó una aclaración sobre la anulación de sus ganancias y la devolución de su dinero. El equipo de quejas intentó recabar pruebas y contactar con el casino para resolver el caso, pero no obtuvo respuesta. Por consiguiente, la queja se marcó como no resuelta debido a la falta de respuesta del casino. Se le recomendó a la jugadora que presentara una queja directamente ante la autoridad competente en materia de juegos de azar para obtener asistencia adicional.









