El jugador irlandés tuvo problemas para retirar sus ganancias, ya que ninguno de los métodos de pago disponibles le permitía hacerlo, y además existía un límite de retiro diario de 500 euros. A pesar de contactar con atención al cliente y adjuntar la documentación KYC, no obtuvo respuesta y no pudo establecer un límite ni cerrar su cuenta, como se le había solicitado. La reclamación se cerró debido a la falta de respuesta del jugador a las consultas y recordatorios del equipo de reclamaciones. En ese momento no se realizó ninguna investigación ni se ofreció ninguna solución.









