La jugadora de Nueva Zelanda solicitó un retiro hace dos semanas, inicialmente el 8 de febrero, pero este fue cancelado dos veces sin explicación. El 20 de febrero realizó otra solicitud, la cual quedó pendiente. La jugadora no completó ninguna verificación ni utilizó bonos, y el casino canceló repetidamente sus intentos de retiro alegando problemas bancarios, lo cual ella negó. El equipo de quejas se puso en contacto con la jugadora, recopiló la evidencia pertinente y se comunicó con el casino. El problema se marcó como resuelto tras la confirmación de la jugadora, aunque no se revelaron los detalles específicos de la resolución.




