El jugador australiano depositó 450 € y recibió un bono del 100 %, cumpliendo así con los requisitos de apuesta. Sin embargo, tras solicitar un retiro, su cuenta fue bloqueada y no recibió respuesta a su correo electrónico al casino. El casino bloqueó la cuenta por sospecha de que formaba parte de un grupo de cuentas desechables, le reembolsó el depósito y le confiscó las ganancias, prohibiéndole el acceso de forma permanente. Tras revisar el caso y las comunicaciones, incluyendo las explicaciones del jugador y los detalles de la transacción, la reclamación fue desestimada, ya que las acciones del casino se consideraron justificadas por la violación de sus términos y condiciones.









