El jugador portugués se registró en el casino y realizó un depósito utilizando un código de bienvenida, pero no recibió el bono por primer depósito. Tras contactar con el servicio de atención al cliente, esperó tres días sin obtener respuesta. Se le solicitó información adicional para aclarar la situación, pero al no responder a las consultas y recordatorios posteriores, la reclamación se cerró por falta de comunicación. Se le explicó que, si el importe depositado ya se había utilizado, podría haber sido técnicamente imposible para el casino abonar el bono. La resolución de la reclamación se cerró al dejar de responder el jugador.









