El jugador noruego se mostró frustrado porque los depósitos realizados a través de Revolut tardaron varias horas en aparecer, lo que le llevó a cerrar su cuenta creyendo que le devolverían el dinero. Sin embargo, el dinero apareció en su cuenta de juego al día siguiente, y el casino se negó a reembolsarlo, alegando que era su responsabilidad. La reclamación se cerró debido a la falta de respuesta del jugador a las consultas y recordatorios del equipo de reclamaciones. El jugador se reservó la opción de reabrir la reclamación en el futuro si decidía retomar la comunicación.









