La jugadora de Corea del Sur tuvo problemas con el casino, que se negó a procesar su depósito y a devolverle el dinero. A pesar de contar con los registros de la transacción bancaria, el casino ignoró sus reclamaciones y afirmó que el depósito no existía. El equipo de quejas le recomendó que se pusiera en contacto con su proveedor de pagos para que se realizara una investigación, la cual podría tardar aproximadamente un mes. Debido a la falta de respuesta de la jugadora a los mensajes de seguimiento, la queja se cerró sin resolución. La jugadora se reservó la opción de reabrir la queja retomando la comunicación.








