El jugador español solicitó el cierre definitivo de su cuenta el 26 de febrero de 2026 debido a pérdidas, pero la cuenta permaneció activa, permitiendo depósitos adicionales hasta el 2 de marzo de 2026. Solicitó una revisión del caso y el reembolso de los depósitos realizados después de su solicitud de cierre. Investigamos la cronología y solicitamos pruebas que demostraran la afirmación del jugador de que el cierre se debía a una adicción al juego y a la autoexclusión. El jugador proporcionó vídeos y correos electrónicos, pero la solicitud inicial de cierre no mencionaba explícitamente la adicción ni la autoexclusión, por lo que se tramitó como un cierre de cuenta ordinario. Debido a la insuficiencia de pruebas que vincularan la solicitud de cierre con medidas de juego responsable y a la falta de respuesta del jugador a las solicitudes finales de pruebas, la reclamación fue finalmente desestimada.










