El jugador argentino había ganado 1 millón jugando con un bono, pero posteriormente se le exigió depositar 40 000 adicionales, tras haber depositado inicialmente 30 000, para poder retirar sus ganancias. Preguntó sobre la posibilidad de emprender acciones legales. La reclamación se cerró debido a la falta de respuesta del jugador a las solicitudes de información y comunicación del Equipo de Reclamaciones. En consecuencia, no se llevó a cabo ninguna investigación ni se ofreció ninguna solución en ese momento. Se le informó al jugador que podría reabrir la reclamación en el futuro si deseaba retomar la comunicación.




