El jugador portugués solicitó una retirada que llevaba tres semanas pendiente, a pesar de múltiples consultas a través del chat. Esperaba que el proceso se completara, pero seguía recibiendo respuestas con retraso. El Equipo de Quejas extendió el plazo de consulta dos veces, pero el jugador no respondió a las preguntas de seguimiento ni proporcionó la información necesaria. En consecuencia, la queja fue rechazada por falta de comunicación del jugador.









