El jugador de Irlanda llevaba dos semanas esperando para retirar sus ganancias de 90 euros, que se devolvían sistemáticamente a su cuenta después de 24 horas. Las experiencias previas con el equipo de soporte no habían sido útiles, por lo que presentó una queja como último recurso para resolver el problema. El jugador confirmó que su cuenta y método de pago estaban completamente verificados y que el problema persistía a pesar de múltiples intentos de retiro. La queja no se pudo resolver porque el jugador no proporcionó la documentación solicitada ni respondió a las consultas posteriores. En consecuencia, la queja se cerró por falta de cooperación, con la opción de reabrirla si el jugador restablecía la comunicación.




