El jugador de Austria tuvo dificultades para retirar fondos del casino, ya que había presentado alrededor de 20 documentos para demostrar la propiedad de una tarjeta virtual vinculada a su cuenta de Skrill. A pesar de proporcionar pruebas, el casino siguió reteniendo sus ganancias. El Equipo de Quejas extendió el período de investigación y solicitó más comunicaciones al jugador; sin embargo, no respondió. Como resultado, la queja fue rechazada debido a la falta de información para una investigación más profunda.




