La jugadora finlandesa había ganado 2000 € en Betrunner Casino, pero tuvo que superar un largo proceso de verificación de identidad (KYC) que duró tres semanas. Tras cumplir con los requisitos, su saldo fue inesperadamente reducido a cero sin explicación alguna. A pesar de las reiteradas solicitudes, no proporcionó suficiente comunicación ni pruebas relacionadas con Betrunner Casino para respaldar su reclamación. Por consiguiente, la reclamación se cerró por falta de respuesta y por la imposibilidad de continuar con la investigación. La jugadora se reservó la opción de reabrir la reclamación en el futuro si retomaba la comunicación.








