El jugador de Japón se enfrentó a problemas constantes con la verificación KYC, ya que seguía fallando a pesar de múltiples intentos de envío. El jugador había enviado los documentos requeridos varias veces, incluidos selfies, pero el casino afirmó que los selfies no cumplían con sus requisitos, lo que provocó demoras en su solicitud de retiro de 300 EUR realizada el 30 de diciembre. El Equipo de Quejas había intentado mediar en la situación, pero el jugador expresó su frustración por las solicitudes y los retrasos del casino, y finalmente decidió emprender acciones legales. La queja fue rechazada más tarde porque el jugador optó por no cooperar más con el casino.




