El jugador de Chipre tuvo problemas para retirar dinero del casino, ya que había alcanzado un límite de 2000 euros, a pesar del límite semanal de retiro establecido de 3500 euros. El casino alegó que los límites de retiro eran específicos de cada cuenta, algo que no se mencionaba en los términos y condiciones. El jugador no respondió a las solicitudes del Equipo de Quejas para obtener información y documentación adicional para investigar el asunto. En consecuencia, la queja se cerró por falta de comunicación, con la opción de que el jugador la reabriera en el futuro si así lo deseaba.








