El jugador canadiense llevaba más de 15 días esperando su retiro, pero el casino insistía en que el proceso seguía en curso sin ofrecer una solución. Se le había solicitado al jugador diversos documentos de verificación, pero tuvo dificultades para proporcionar las facturas solicitadas. El casino le comunicó que consultaría con el departamento correspondiente sobre opciones de verificación alternativas. Finalmente, debido a la falta de respuesta del jugador a las consultas en curso, la queja se cerró, pero el jugador se reservaba la opción de reabrirla en el futuro.








