La jugadora de Nueva Zelanda solicitó un retiro hace seis semanas, pero no recibió ninguna actualización. A pesar de contactar al servicio de atención al cliente y enviar la documentación de verificación, continuó experimentando retrasos y falta de comunicación por parte del casino. El equipo de quejas intentó mediar, pero no obtuvo respuesta del casino, que mantuvo una política de no respuesta. Debido a la falta de respuesta de la jugadora a las consultas y recordatorios del equipo, la queja se cerró sin resolución. Se le informó a la jugadora que podía reabrir la queja si deseaba retomar la comunicación.









